6 estrategias para los padres que intentan trabajar desde casa con niños.

En unos días comienzan las clases y todos los padres que trabajamos en casa, estamos temiendo ese momento.

Antes de la pandemia, trabajar desde casa era un beneficio que muchos deseábamos nos ofrezcan en nuestro lugar de trabajo, pero con la llegada del coronavirus y el cierre de las escuelas, esta modalidad resultó en una complicación impensada.

Muchos de nosotros tenemos reuniones por zoom interrumpidas por consultas técnicas, innumerables solicitudes de comidas inmediata o hemos tenido que enseñar matemáticas, supervisar las primeras escrituras o hacer arte mientras estábamos participando de una reunión laboral.

Aunque la concentración parezca imposible, podemos encontrar la manera de navegar estos tiempos de manera más tranquila.  Con el inicio de clases en un año que muy probablemente sea como el anterior, necesitamos armarnos de estrategias que nos ayuden a que la actividad diaria sea provechosa para todos.

Es momento de ponernos serios y resolver las interrupciones.  No es necesario sentirse culpable, los chicos necesitan atención, pero las cuentas hay que pagarlas y necesitamos tiempo para hacer trabajos de concentración, e incluso los chicos resultaran beneficiados si estamos más tranquilos.  Estas estrategias te ayudaran a lograr más ahora y cuando la vida sea más ¨normal¨.

  1. Busca algún relevo:

Hacer tu trabajo mientras cuidas a un niño pequeño es casi imposible, y la solución es muy simple; no puedes estar a cargo todo el tiempo.  Si puedes pagar alguien que los cuide por unas horas, excelente, pero si no es posible, y ambos padres están trabajando desde casa, es necesario que planifiquen de manera formal turnos para atender a los chicos mientras el otro trabaja.

Si se trabaja de 9 a 6 por ejemplo, se pueden hacer 2 turnos, de 9 a 15 y de 13 a 18 alternando los horarios de cada turno semanalmente.  Por ejemplo, de 13 a 15 los chiquitos suelen hacer la siesta, o les damos un rato de electrónica controlada a los más grandes, entonces el padre a cargo solo supervisa y si es necesario interviene.

Si cada padre toma su turno y libera al otro para trabajar, se pueden hacer unas 25 horas semanales de trabajo concreto y unas 4 a 6 horas de trabajo (con supervisión) con las alternancias de las siestas.

Sabemos que no es lo ideal, pero de otra forma ambos padres están siendo interrumpidos constantemente.  Estas alternancias las podemos hacer con algún pariente o vecino con chicos que también este trabajando y puedan congeniar.  Aún sin pandemia esta forma de trabajo es muy adecuada para que los padres puedan tener un espacio sin interrupciones garantizado, incluso los fines de semana y feriados, lo que contribuye a una vida más feliz en casa.

  1. Acomoda el trabajo ideal en el momento adecuado.

Algunas tareas requieren concentración y otras no.  Es tentador ponerte a limpiar tu casilla de mail o tu WhatsApp en el horario que los chicos van al colegio. Así sientes que has hecho algo tangible.  La realidad es que hay tareas que se pueden hacer mientras ayudas a los chicos a completar las tareas que les enviaron online.  Pero no puedes hacer cotizaciones o una buena propuesta comercial a un cliente nuevo. Así que planifica tu día a día para sacarle el jugo a cada momento del día. Esta es una excelente estrategia aun sin la pandemia.  Si tus colegas se ponen a chatear luego del almuerzo, bueno ah limpia tu inbox, no en ese momento exclusivo cuando la mayor parte de la familia está durmiendo o en clase.

  1. Adelanta trabajo mientras la familia duerme.

Si hablamos de momentos valiosos por las mañanas, especialmente temprano, puede ser un excelente momento para hacer cosas. los días que sabes que habrá muchas distracciones, levántate más temprano y libérate de  los temas más calientes y tendrás beneficios más allá de los 60/90 minutos del trabajo en sí.

Muchos ejecutivos han adoptado trabajar un rato antes de entrar en la oficina, en un café o un lugar tranquilo porque una vez que entran en su oficina, sus empleados o colegas no dejan de pasar a pedirles cosas, llamadas, consultas, etc.  Para que el resto de las personas no se sientan que molestan, adelantar trabajo crucial fuera de la vista de los demás es una buena estrategia y además permite que día fluya más tranquilo.  De la misma manera, si terminas algo antes del desayuno familiar estarás más tranquila, aún si te están pidiendo cosas a cada minuto una vez que te sientas a trabajar.

  1. Analiza y resuelve.

Cuando hay niños mayorcitos, entender la naturaleza de las interrupciones puede ayudarte a minimizarlas.  Toma notas por unos días, si piden comida a cada rato, quizás haya que dejarle las colaciones a la mano.  Si necesitan resolver algo técnico, es hora de enseñarles como resolverlo ellos cuando tienen alguna reunión por plataformas.  Revisa el stock de librería.   Puedes ir poniendo los menús semanales de comida en la cocina, también puedes analizar cuáles son los llamados de atención que necesitan ser atendidos.  Estudiar en línea puede ser muy solitario, así como trabajar en casa solo.  Puedes perder toda la mañana luchando con tu hijo/a que te pide una partida de un juego de cartas entre sus clases o puedes jugar de primera y es muy posible que ya no te vuelvan a llamar más y jueguen solitos.

  1. Usar carteles, y compartir los horarios.

Los niños que ya están en 2do o 3ero de primaria ya saben que hay momentos en los que no se puede distraer a mamá o papá.  Es importante hablar con ellos sobre tus horarios durante el desayuno.  Los chicos son capaces de comprender que cuando estamos en una llamada con un cliente hay que hacer unos minutos de silencio, y que cuando estamos hablando con un compañero de trabajo no hace falta tanto silencio.

Para reafirmar esto, podemos poner un cartel de ALTO en la puerta de tu oficina cuando no pueden interrumpirte, esto funciona mejor si además compartes los momentos en los que estas disponible, quizás tomándote un descanso entre las clases de los chicos y salir a dar una vuelta, por ejemplo.  De la misma manera, los colegas también pueden saber cuando estas disponible con los carteles y comentando tus horarios para que sepan si estas disponible o no.

  1. Haz una lista para después

Nuestros chicos no son los únicos que nos distraen, seamos sinceras. En casa, las tareas hogareñas pendientes son una fuente constante de distracción.  Es posible que mientras estés trabajando de pronto te surja ¨ ¡tengo que poner a secar la ropa! ¨   cuando estas en eso te das cuenta de que tienes un email que hay que responder y … se te fueron 20 valiosos minutos.

La solución es tener a tu lado un anotador en donde puedas registrar las tareas que vas recordando para que no se te olviden.  Así te liberas la mente de estos pendientes que no son menos importantes para ti.

Esto también funciona para los pendientes del trabajo.  Buscar el mail que necesitas para terminar algo que sabes que está ahí en algún lugar, es garantía de que se te pasen dos horas sin lograr nada concreto.  Así que es mejor dejarlo para cuando tomes tu café.  Enfocarte es muy difícil  por mas que no quieras distraerte, muchas veces resulta difícil concentrarnos, especialmente las mamás que tenemos miles de cosas en la cabeza.

Cada familia es un mundo y quizás todas o solo algunas de estas sugerencias te resulten útiles, lo importante es organizarnos para brindar lo mejor a nuestros pequeños ya que cada etapa que pasan es única y tenemos que poder disfrutarla, pandemia o no.

Esta nota esta inspirada en la nota del 25/01/2021 publicada en The Washington Post por Laura Vanderkam.